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Amargura, tristeza, bronca e incredulidad es lo que me dejó el partido de ayer entre Independiente y Argentinos.
Y aunque parezca moneda corriente, juro que hace años que no sentía todo esto. Por lo menos, con tanta intensidad.
Hoy lei de todo, a pesar mio que no quería enterarme de nada. Y aunque los comentarios son similares, y los cañones apuntan más o menos en la misma dirección, solamente el post de Marcelo Gantman en su blog me pareció interesante y digno de mencionar.
Se los dejo, para el que le pueda interesar también.
Atacar, jugar mal, defender, jugar bien, ganar y bla, bla, bla…
por Marcelo Gantman
No grité el cuarto gol de Argentinos Juniors contra Independiente porque la deformación profesional ha bloqueado ciertas emociones y además porque estaba solo. No creo que Argentinos haya jugado mejor que Independiente, entre otras cuestiones, porque los 20 minutos iniciales de Independiente en el segundo tiempo fueron demoledores. Pero creo que merece ganar un equipo que hace lo que debe en una parte de un partido y que merece perder un equipo que decide hacer un planteo inadecuado a todas luces. Por eso Independiente, por los errores de Gallego, mereció perder.
El método dominante cuando se analiza un partido de fútbol es posarse sobre la parte más favorable del juego y desde ahí proyectar lo real y lo que hubiera gustado que sucediera. Independiente podría embutir el partido en esos 20 minutos del segundo tiempo cuando podría haber hecho tranquilamente cuatro o cinco goles.
Pero Independiente decide cambiar y defenderse. Un equipo que cambia sin necesidad y que rompe con su propia historia en un enfrentamiento, queda vulnerable por donde se lo mire. Hay que ser Mourinho para elegir jugar como Mourinho. Gallego decidió defenderse cuando nadie lo atacaba. La paradoja de la ideología bienpensante en fútbol: es ofensivo y decide refugiarse atrás. Eso es jugar mal.
Argentinos fue a sacudir el árbol a ver que caía. Un equipo puede estar casi liquidado cuando le dan vuelta por tres goles un resultado. Pero sabe leer el temor rival de tratar de cerrar un score cuando todavía faltan varios minutos y un gol de descuento altera las emociones. Argentinos tiene cancha chica: presionar en medio de la locura, someter bajo el arco es obligatorio en un escenario así.
El triunfo y el campeonato al alcance de la manoson de Argentinos. El partido en La Paternal fue todo de Independiente. Lo ganó parcialmente y lo perdió totalmente Independiente. Gallego encontrará explicaciones solamente cuando se mire al espejo. Todo lo que pasó fue suyo.
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Salí de la cancha diciendo que había visto un partido que iba a ser historia...
En primera instancia y en caliente no quería caerle con todo el peso al Tolo, aunque no entendí ni entiendo el cambio de Nuñez (ni que lo saque -el jugador ahora dice que él pidió el cambio- ni su reemplazo).
De esa cancha, y de Victoria, me fui fechas atrás con la sensación que había cosas por mejorar...lo hablé con Pablo, lo hablé con otros hinchas del Rojo, y más allá de la eterna mufa que se escucha en todas las oficinas cuando te dicen..."ya lo tienen ganado"...ver jugar permanentemente al equipo te hacía sentir que realmente teníamos mucha fortuna, pero que también jugando sólo 20-25 minutos por partido iba a ser muy difícil llegar al final como queríamos...
Pero esperábamos que eso mejorara, ya que como tantas veces se dice, que mejor que ganar jugando mal, si luego podés corregirlo y pasar a jugar bien pero con confianza que vienen sólo con resultados...
Lo que digo no quiero que se entienda como que me la se toda, ni que la tengo más larga, ni que la vi venir ni mucho menos...digo que todos los mismos que felicitaban desde los medios como Gallego "cerraba partidos" ahora están golpeando duro su puerta....
No me gusta que pongan un doble 4 en Independiente...así como no me gustó ver jugar a Moreira o Matheu de 8....todo eso lo vi, capaz con otros DTs....no dudo de lo que sabe Gallego, si creo que se puede equivocar como todos...
Espero que como les pasó a tantos otros equipos, esta desilusión no implique un cambio rotundo de plantel sino una mejora en esquema y en recursos, para poder mantenerse en la pelea y esperar pacientemente que los éxitos lleguen...
Quiero un Independiente protagonista...firmaba esta campaña completa antes de empezar, entrando a la Sudamericana y sin problemas de descenso...pero me duele este final, aunque el domingo vuelva a estar ahi alentando como siempre, como si el domingo no hubiera sufrido una decepción grande, encima, tras perder dos clásicos consecutivos que habían comenzado a despedirme del sueño de campeonato...
Abrazo de gol
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Coincido con vos en el miedo a los volantazos, en mi modesta opinión no renovarle a Gallego y/o hacer una limpieza zarpada del plantel sería un error. Pero bueno... ni vos ni yo decidimos, así que esperemos que los que sí lo hacer pongan los intereses del club por delante de los suyos propios.
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Me da la sensación viendo el partido y demás que en este caso en particular (partido vs Argentinos) no es tanta responsabilidad de Gallego, creo que se le pega (en los medios y en hinchas que hablan de rajar al Dt) por decisiones en otros partidos.
Viendo el partido, y luego del cambio de Nuñez, Independiente llegó 4 veces en forma clarísima, entonces no podría decir que no tenía intenciones de atacar más, etc etc.
Si creo que hablan de una identidad de jugar de Independiente para jugar. Ahora hay que ver si el equipo puede llevar a cabo las exigencias de esa identidad, y si tenían un equipo lo suficientemente completo para afrontarlas (por nombrar algo, las lesiones que sufrieron los integrantes del equipo, mermaron el rendimiento)
Veremos como se desarrollan los hechos, con posterioridad a la finalización del campeonato.
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http://www.canchallena.com/1266125
Gallego: por qué se fue
La íntima historia de la salida del polémico entrenador; la fría relación con Comparada y con Menotti, las controversias con los jugadores y el posible proyecto con Garnero
18 de Mayo de 2010 - 18:05
Es curioso el mundo del fútbol doméstico. Hay un equipo, llámese Independiente, el único entre los poderosos que pelea, con lo que tiene, el campeonato. No le alcanza, evidentemente, pero en esos días de liderazgo, hasta se hablaba de la renovación del contrato del entrenador, llámese Américo Gallego, por otra temporada. De pronto, cuando el equipo se derrumba y queda cuarto, con 34 puntos y clasificado para la próxima Sudamericana (dos hechos que otros colegas no consiguieron, ni cerca estuvieron), arrancan los murmullos. Que le van poner condicionamientos. Que le van a advertir que no habrá adquisiciones. Que le van a pedir que evite su clásica verborragia. Que lo invitan a marcharse, sin más. Aunque, en realidad, Gallego no fue despedido; tampoco renunció. No fue renovado su contrato. Sutil manera de marcar una despedida. Sin embargo, ¿qué hay detrás de esta historia? ¿Por qué se fue de Independiente, aun querido por el público, que le obsequió banderas y cánticos en la despedida triunfal por 1 a 0 contra Lanús? Aquí, la íntima historia.
Al presidente Julio Comparada nunca le agradó el Tolo. No se sintió cómodo. Tal vez, desde que el club se presentó en convocatoria de acreedores y el entrenador reclamó su deuda, que alcanzaba los 500.000 dólares. Sus modos, sus maneras, sus manejos. Dicen que llegó por el clamor popular, luego de varios tropezones (Borghi, Santoro y más atrás en el tiempo), mientras era una incógnita la reapertura de la cancha. Campeón del Apertura 2002, su vuelta resultó una bofetada: cayó por 5-1 contra Lanús, el 4 de abril de 2009, en una noche en la que Pepe Sand, un artillero temible, marcó cuatro tantos.
Críticas violentas a algunos jugadores y una mirada de reojo con César Menotti, el coordinador, marcaron los tiempos siguientes. César quería opinar, y Américo se ofendía. Campeones del mundo en 1978 como DT y jugador, la convivencia siempre fue fría, distante. Cada uno por su lado. Y el pedido de más juveniles y menos adquisiciones de nivel iba a impedir un futuro de rosas. Extraño, si se recuerda que el Tolo potenció a Gabbarini, a Galeano, a Velázquez. Al parecer, no alcanzaba. Los dirigentes (y Menotti) quieren mayor proporción de sangre joven. Y nada de figuras para el futuro. "El manager marca las pautas generales", se diferencia Comparada.
La comisión directiva estaba dividida: no todos querían su salida. Más aún, luego de un torneo aceptable. El plantel... es otro tema. Al parecer, no todos querían su continuidad: los reproches públicos del Tolo a ciertos jugadores, aquellos días de separación de ciertos valores y su vehemencia exagerada dividieron las aguas. No todos lo apoyaban.
La idea de Comparada-Menotti es el proyecto Lanús: un DT joven, la apuesta a las inferiores y las ventas rutilantes. Allí aparece el nombre de Daniel Garnero, en teoría, acompañado por Pablo Rotchen, dos ex hombres del club. Para que se "hable el mismo idioma, desde el proyecto integral de juveniles hasta la primera". Algo que, en teoría, no ocurría. Se lo comunicó ayer el presidente al DT. El mismo que le había ofrecido la continuidad apenas días atrás. "Es que a veces no se puede ir contra el éxito rotundo", dijo anoche, en referencia a aquellos días de liderazgo. Toda una sentencia, toda una declaración.
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