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¿Se encontró el camino?
Jueves 04 de Junio. Noche otoñal que con su presencia nos indica la inminente llegada del invierno. Una nueva fecha del torneo de papi fútbol del Club Cazadores de Bernal. Las cartas para esta primera etapa ya están prácticamente echadas, y los cuatro equipos por zona ya no son una sorpresa para nadie. Probablemente la rápida eliminación de nuestra escuadra sea una de las mayores sorpresas del torneo, ya que pese a una tibia levantada sobre los partidos finales no hubo manera de levantar un arranque decisivo.
Pero estamos aquí para ver fútbol, y bajo algunas particularidades quizá pocas veces vistas hemos tenido la oportunidad de presenciar un nuevo encuentro deportivo de Sector 7G. El cinco inicial dista mucho de aquel que a priori se había consagrado como eterno cebollita en sucesivos torneos del lugar, dado que ni siquiera se logró juntar media decena de jugadores aptos para la práctica del deporte. Las lesiones, mal que ha golpeado a la Institución desde hace un buen tiempo, lograron marginar a tres de nuestros muchachos: Nico, Gera y Andy. Si a eso le sumamos la autoexclusión del plantel profesional de Cesar y Titi, en una forma por lo menos cuestionable, hace que estemos con solo cuatro jugadores: los dos pares de hermanos Caceres y Kruchevaski.
El rival, mitad cierto mitad invento de Cuchu, estaba también en inferioridad numérica, por lo que se presentó un partido entre dos equipos sin chances reales de clasificar y con cuatro jugadores cada uno.
Rápidamente nuestros chicos pudieron sacar ventajas, apoyados desde el principio en el olfato goleador de un inspirado Maxi, que había capitalizado los cuatro goles en una primera etapa que culminó 4 a 1.
Todo el juego se desarrollaba en una profunda paz, pero el Koriotto malo no pudo resistir pelearse una vez más con un rival. Así las cosas, amigos, Pablo se dedicó a darse codazos y patadas en lugar de jugar a la pelota, lo cual hizo bajar bastante su nivel de juego. Ello sin embargo no daba lugar para la insólita decisión del árbitro versión M. Gandhi: vio lío, agarró la pelota y quiso terminar el partido a los cinco minutos del segundo tiempo. El gracioso, ocurrente y estafador personaje que gana plata a costa de nuestros vicios sanos entró en razones y se dio cuenta que no cobraría si no sudábamos quince minutos más. Dicho y hecho: el resto se jugó con algo mas de calma, y hubo lugar para que Maxi continuará con su secuencia goleadora, al punto de conquistar ocho tantos. Axel desde la portería también pudo dejar su huella en el marcador, que se cerró en 11 a 3 a favor de nuestros chicos.
Extraño partido de fútbol con un montón de situaciones poco frecuentes trajo como corolario único y realmente válido el aumento leve de autoestima que genera en un plantel visiblemente diezmado y afectado por la temprana eliminación del torneo.
Sólo queda una fecha, ya no hay chances de clasificar, pero el rival es mucho más que un aliciente: Manchester, un rival con historia que siempre representó para el equipo mucho mas que un partido. De fondo en nuestras mentes ya se escucha el clamor popular que sentencia: "Ole ole, ole ole ola, a estos putos les tenemos que ganar...".
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EHDEV
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